Shine in the Darkness

Agua Para Todos

Demo Reggae es Musica

Necesitas Hablar - En Vivo

Video Tiempo de Construir - En Vivo

Video Corazon de Guerrero

Video Agua para Todos!

Recital Proclamazion en JEBA

Nuevo video Tiempo de Construir

Recital en Crespo Entre Rios 22 de Agosto

 

Luís “Beto” Sánchez es un adicto recuperado, misionero bautista, músico y padre de familia. • Recorre el país cantando y contando que se puede salir de las adicciones y vivir con plenitud. • Visitó varias escuelas de Crespo durante la semana y realiza un recital con su banda de reggae, “Proclamazión”, este sábado en Plaza Sarmiento. • Junto a Juan Pablo Umbidez, otro integrante del grupo musical, visitaron Paralelo 32 y hablaron de sus experiencias.

Nota de Paralelo32 a PROCLAMAZION:

http://www.paralelo32.com.ar/secciones/noticia.asp?id=32205

Luís Alberto “Beto” Sánchez tiene 44 años, está casado, tiene cuatro hijos de 18, 16, 14 y 11 años. Es músico y misionero bautista, nacido en Uruguay, criado en Buenos Aires y ahora vive con su familia en Icaño, localidad de Santiago del Estero, sobre la ruta 34, a 340 kilómetros de Rafaela. Tiene un grupo de reggae, Proclamazión (la página web es www.proclamazion.com.ar), de diez integrantes, bautistas y pentecostales, seis viven en Buenos Aires y cuatro en Icaño. Se juntan para componer, grabar y salir de gira. Beto es cantante y líder. A pesar de la fuerte impronta cristiana del grupo no sólo hacen temas de contenido religioso, también música sobre problemas sociales. Por ejemplo, grabaron el videoclip “Calentamiento global”, relacionado con los problemas ambientales del momento. Tienen un cd, “Tiempo de construir”, que divulgan recorriendo el país. En Entre Ríos han estado en La Paz, Paraná, Villaguay, con su mensaje musical a favor de la vida y contra las adicciones. A la banda también pertenecen la esposa de Sánchez, Silvia, el hijo de 14 años y el santiagueño Juan Pablo Umbidez, tecladista. Beto Sánchez y Juan Pablo estuvieron en la redacción de Paralelo 32, acompañados por la profesora Graciela Florit, y dialogaron en exclusiva sobre su propuesta misionera y musical, y especialmente sobre el tema del cual Sánchez está más preocupado, las adicciones.

De recorrida por las escuelas
Sánchez y Umbidez estuvieron durante la semana que termina recorriendo escuelas de la ciudad y hablaron con los alumnos sobre los problemas de adicciones.
En diálogo con Paralelo 32, Beto Sánchez explicó: “Estamos haciendo prevención de adicciones en las escuelas, con un trabajo de no violencia, a través de un programa de prevención de adicciones, enfocado a todo tipo de drogas ilícitas, alcohol, tabaco. También hablamos de valores, el amor, el respeto. Hace diez años estoy trabajando en Icaño; soy músico, misionero y trabajador social. Estamos trabajando en muchos proyectos sociales, por ejemplo, en la zona nuestra no hay agua potable, las napas están contaminadas con arsénico, entonces armamos una fábrica de construcción de tanques de agua para recoger agua de lluvia. También soy presidente de la comisión sostenedora de la escuela primaria y mi esposa, Silvia, es secretaria en la comisión de la escuela secundaria. Tenemos tres obras misioneras en el campo, donde damos leche a los chicos, armamos una farmacia comunitaria”.

– ¿Cómo se sale de la adicción a las drogas?
-- Es el tema que tratamos en las charlas, yo soy un recuperado. No fui a ningún instituto ni a ningún psicólogo tampoco. Es más, mi mamá me internó dos veces y salí peor. De lo que hablo es de un cambio de actitud y comportamiento a través del amor, de gente que encontré y me empezó a decir cuánto yo valía, a levantarme el ánimo ayudándome con lo espiritual, con la palabra de Dios y la oración, diciéndome la cantidad de dones y talentos que tengo, y que no los desenterraba. Cuando los empecé a descubrir, me dije que tenía dos opciones: ‘o sigo mal como estoy o pruebo esto nuevo’.

– ¿Qué consumía?
-- De todo un poco; nunca fui un adicto dependiente, pero todos los días debía “estar puesto” con algo, si no fumaba marihuana, que era lo que más me gustaba, consumía anfetaminas. Yo tenía una banda de punk rock, “Conmoción Cerebral” en los ochenta y debía estar siempre “pum para arriba”. Estábamos siempre “bien speed” para componer y tocar canciones. Compartí escenarios con Luca Prodan y Sumo, con los Redonditos de Ricota.

Amistades y drogas
Sánchez explicó que luego de su partida hacia Brasil donde comenzó una nueva vida, la banda se dividió en dos. Un grupo formó “Mal Momento” y el otro, “Attaque 77”.
“Cuando volví en 1994 de Brasil, donde estuve diez años, vuelvo bien, recuperado, haciendo reggae, otra onda. Volví a Buenos Aires y quería cuidar mi vida con mi esposa y mis dos hijos. En Brasil dejé todo para venirme, dejé la playa, el mar, una iglesia que había organizado allá. Entré en el seminario, me capacité como pastor misionero”.
En su vida anterior, entre los 16 y los 21, Beto Sánchez vivió en comunidad, en casas abandonadas, con los demás músicos, hacían vida en base a la filosofía anarquista y punk. En los boliches de esa época, “Conmoción Cerebral” tocó tres o cuatro veces junto con Sumo, la banda de Prodan. “Soy un agradecido de Dios, porque salí justo. Un amigo me habló y me propuso irme a Brasil. Mi mamá, que estaba muy preocupada por mí, me pidió que fuera. En cambio, papá y mis hermanos pensaron que allá empeoraría. Pero el pibe que me invitó había empezado a ir a la Iglesia y dejó la droga y los robos. Un día tiró el arma al mar y cambió de vida. Cuando me fui a Brasil, mi familia pensó ‘que sea lo que Dios quiera’. Al poco tiempo llamé a mi mamá y le dije que cambié, que estaba muy bien. Me contuvieron mucho, también. Creo que una de las cosas que ayuda a dejar la droga es la contención de tres o cuatro chicos que anden bien, como para que te muestren otra cosa, una vida sana. Porque si no tenés contención volvés, porque las amistades están ahí, el que te vende está en la esquina. Mi Dios me tuvo que sacar de acá porque yo no tenía amigos que no consumían”, comentó.

– ¿Es raro que uno sea la oveja negra del grupo, el que consume, y los otros amigos no; uno está metido en un grupo donde todos consumen?
-- Sí. Es muy difícil que consuma uno y tres o cuatro no. Ante los amigos no vas a fumar a escondidas, y cuando tenés, invitás. A veces uno se mete por curiosidad y otras, por la junta. No siempre hay problemas en la familia. Yo tengo una familia preciosa, mi mamá y mi papá laburaron toda la vida, un matrimonio ejemplar. Nunca vi a mi papá borracho, que levantara la voz o peleara con alguien. Dos hermanos míos consumían, pero de chico no me di cuenta. Un amigo de mi hermano me ofreció un día un porro, tenía un poco de alcohol encima … y esa vuelta manzana de fumar … chau. Después, a los amigos buenitos de tomar la leche, de ir al club, los cambié por los otros. Empecé a mentir, a decir que iba a la escuela, pero ya no iba. El pibito bueno que cantaba zambas en la casa cambió en poco tiempo …

Vida de punk
La transición hasta volverse consumidor se produjo en pocos meses. Los padres no se dieron cuenta al comienzo, recién cuando bajó su rendimiento en la escuela. Además empezó a ponerse aritos, a pintarse el cabello de todos colores. Beto estuvo en esa vía de los 16 a los 21, antes de irse a Brasil.

– ¿Por qué hizo eso?
-- Yo me identifiqué con el anarquismo, que como todo en la política, tiene cosas buenas y cosas malas. Yo me metí mucho en el mundo punk, que nació en los años 70 en Londres. Eran los pibes que quedaron a la deriva porque al padre lo echaron de la fábrica. Los hijos se juntaron y dijeron ‘vamos a raparnos y hacemos protesta para que vuelvan a contratar a papá’. Como no los volvieron a contratar, se rebelaron contra el sistema. El punk no nació violento, nació como protesta contra el sistema: sin dios, sin patria, sin patrón. Nosotros vivíamos en casas abandonadas, entrábamos y hacíamos vida de comunidad, con gente como Fidel Nadal y otros. Compartíamos con Sumo, íbamos a tocar al boliche Einstein, que fue el primer boliche de Omar Chabán. Era rock and roll de lunes a lunes, tocaban Virus, Soda Stereo.

– ¿Pero esos grupos no estaban en una situación de ‘reviente y droga total’?
-- No, Virus y Soda eran más músicos, más profesionales. Pero para nosotros eran más ‘caretas’. Yo no tocaba por plata, yo tocaba para hacer la revolución, para decir que la policía no sirve, que los militares no sirven … que la violencia, que la pobreza, que el Papa … que todo estaba mal.

– ¿De todas esas ideas políticas qué le queda como misionero?
-- Un montón de cosas, yo siempre tuve ideas sociales. Nosotros metíamos a la gente a vivir en las casas abandonadas, linyeras, personas de la calle …

– ¿O sea que no era un movimiento negativo?
-- No, para nada. Mi mamá me decía ‘tenés razón Beto, tenés un montón de cosas para hacer, pero así no podés ayudar a nadie. No podés drogarte para ayudar a los demás, el problema está dentro tuyo’. Lo que cambió en mí no fue que se me cambió todo y ahora digo ‘soy un hombre de Dios’. No soy religioso en ese sentido. Sino que tuve un cambio de actitud. Soy el mismo, pero no preciso tomar o drogarme para hacer algo por los demás. Y una de las cosas que quedó en mí es que me cansé de protestar y me puse a trabajar. Ahora veo las cosas mal y trato de solucionarlas desde mi trabajo misionero.

Control social
– Por lo que cuenta no es tan fácil decir que la droga es un mecanismo de control social. A uds. en el punk anarquista no los controlaba el sistema. ¿Cómo metaboliza el sistema, el poder, el tema de la droga en la juventud?
-- Nosotros hacíamos marchas con las Madres de Plaza de Mayo, teníamos una ideología bien puesta. Pero el tema es espiritual: no tener las agallas para decir enfrento a la vida como se debe enfrentar. Decir que te sentís mal por la droga es mentira, ni vamos a hacer apología o decir simplemente que la droga es una porquería. ¡Claro que es mala! Pero la primera sensación que te da es de bienestar, porque si no, nadie se drogaría.

– Claro, es el gran problema que se da en la discusión sobre las drogas. No se puede decir a los chicos que están mal, eso choca contra su primera experiencia.
-- Exacto, por eso les hablo a los pibes cara a cara en las escuelas de todo el país. Con mi banda hacemos reggae y mostramos a la gente que se puede divertir sin beber ni hacer nada de eso. La primera sensación que te da la droga es el peligro de hacerte sentir bien, pero el tema es que a la larga te hace mal, la vas a necesitar y no vas a estar bien siempre. Tiene un bajón, ese es el peligro, porque la tenés que ‘subir’ con más plata y ahí es cuando los adictos salen a robar, a pedir.

– Hoy la realidad es mucho peor con el paco. Hoy no estarís acá si le tocara ser adolescente y consumir en el contexto actual.
-- Seguro, hoy no estaría en este mundo. Primero, la cocaína que había en esa época era para los ricos, yo no estaba en ese nivel. Yo tomaba alguna pastillita, fumaba un porrito. Ahora la cocaína está casi gratis, en aquella época no. Ahora hay todo un permiso de los gobiernos en dejar liberado para controlar la sociedad, mantenerla ignorante. Al hipismo lo mataron con la droga; era un movimiento de paz. Y al punk que era un movimiento tan bueno culturalmente como filosofía, lo matan con la moda. El corte punk, la ropa punk. Lo hacen fashion y violento. Cuando los chicos punk de verdad, que toman casas en Alemania, por ejemplo, hacen marchas pacifistas y son antidrogas. Los mezclaron con los neonazis y con el metal, movimientos que nada que ver. Yo siempre dije que el metal es satánico, para mí.

Dios como respuesta
Hablando sobre la religión, Beto Sánchez señaló que esa época el unía equivocadamente a Dios con las instituciones. “Decía Dios y el Papa, entonces estaba en contra de Dios porque estaba contra el Papa. Pero cuando conocí a Dios de verdad, no conocí al Papa, conocí a un Dios que me perdonó, que me ama y que se hizo real en mí; no fue una religión, fue una relación, fue algo personal”.

– Una persona que estuvo en su situación, ¿puede salir sin religión?
-- Sí, pero muy pocos. De todos modos para quien no es religioso y quiere salir de la droga la cuestión pasa por cambiar de actitud, cambiar las juntas, tener gente que te contenga, amigos no adictos que estén a tu alrededor. Conozco granjas de recuperación, pero las únicas que funcionan son las que tienen a Dios en el medio. No es que les hablan de religión, sino que el amor verdadero sólo viene de Dios. Pero también estos chicos se deben codear con gente que debe estar capacitada en Psicología, hay que usar medicina. No es todo sólo espiritual, hay que tener de todo un poco. Soy misionero y trabajo en todos los aspectos y creo que todas las iglesias deben trabajar así.

Beto estuvo internado tres meses por decisión de su madre, pero no le ayudó el tratamiento psicológico solo. También sufrió síndrome de abstinencia, porque llegó a tomar pastillas que le permitían estar tres o cuatro días sin dormir, componiendo música y tocando. “Era la locura total, nunca se me dio por la violencia o robar, pero vivía la locura del rock and roll, vamos para acá, vamos para allá. Es un problema amplio pero no se puede descartar la ayuda espiritual”.

Palabras para los que no cayeron
Luego de contar Beto su experiencia y mostrar con vehemencia sus convicciones, Juan Pablo agregó su comentario. “Como todos cuentan testimonios sobr que alguna vez salieron de algo, yo que nunca entré en esa vida me he puesto a pensar que puedo hablar a personas que nunca entraron. Creo que el mensaje para los que no cayeron en las adicciones es ‘disfrutá cómo estás ahora para esmerarte en llegar a ser algo que quizás tus padres no pudieron lograr, pero vos vas a poder llegar’”.
Beto Sanchez agregó: “Es mentira que para ser cristiano hay que salir de un pozo, es mentira eso. Hay gente que mentía mucho y dejó de mentir. Parece una pavada pero para Dios es importante, no hay pecaditos y pecados. También el arte y el deporte son dos herramientas fundamentales para sacar a los chicos de la droga. Y estudiar, para ponerse a disposición de la comunidad”.


Recital en Plaza Sarmiento

Este sábado, Proclamazión da un recital gratuito en Plaza Sarmiento a partir de las 15. Proclamazión realiza una propuesta amplia que incluye temas de temática religiosa con otros de contenido social, para pasar tanto en el Canal Luz (evangélico) como en Much Music o MTV, como reconoció Beto Sánchez durante la entrevista.

 

PROCLAMAZION

Baja los 2 temas nuevos de la banda

Nuevo video : Calentamiento Global

 

Nuevo video : Shine in the darkness

 


Bajate los temas!

Tiempo de Construrir
Necesitas Hablar
Corazon de Guerrero
Calentamiento global
Shine in the darkness
Generacion Protagonista
Clama a Mi
No te quejes!
Revolucion de amor
No te rindas
Bendiciendo
Generacion protagonista

Nuevo video : AGUA PARA TODOS

 

Beto Sanches entrevistado por diario local de Villaguay

Beto Sanchez fue entrevistado por la Convencion Evangelica Bautista Argentina
(http://www.ceba.sion.com/historiasdevida.htm)

"¡La mejor estrategia!"

"La bendición de los justos enaltece la ciudad, pero la boca de los malvados la destruye" (Proverbios 11:11, NVI)

Conocí a Jesús en el año 1986 en Salvador, Bahía, primera ciudad y primera capital del Brasil. Horacio, mi mejor amigo de andanzas y drogas, se convirtió allá, y oró por mi durante dos años. Al llegar a esa ciudad el poder de Dios tocó mi vida y caí a sus pies, en una tierra cargada de candomble, magia negra y mucha idolatría. Pero descubrí que donde abundó el pecado, ¡súper abundará la gracia y el poder de Dios!

En aquel lugar también aprendí a tomar las armas que Dios nos dio: mucha oración unida, estudio de La Biblia y -por supuesto- la "marcación" perso­nal: el discipulado. Y sigo creyendo que es la mejor estrategia.

Aprendí que las reuniones de ora­ción son las más importantes; el ayuno de los martes y el de los viernes; las vigilias de todos los viernes por la noche en un monte de la ciudad, y oraciones todos los días en la iglesia en distintos horarios, y "mucha Biblia..."

Como que Dios sabía que este "loco punk" de pelos parados y de todos los colores y aros por toda la oreja, nece­sitaba algo así radical y revolucionario; era normal ver salvación, milagros y mucha liberación en cada reunión.

En 1989 me casé con Silvia, y nos fuimos a fundar una obra entre nativos en la selva de Bahía, junto a mi amigo Horacio. Demás está decir cómo nos fue. Habíamos aprendido la mejor estrategia.

En el año 1994 junto con Silvia sentimos el deseo de venirnos a la Argentina. Ya teníamos dos hijos: Jonás y Víctor. Y Horacio se quedó en Brasil con una iglesia hermosa y creciente.

Un día aparecimos en la Iglesia Bautista en Ciudadela, Buenos Aires, cerca de la casa de mi mamá, Mercedes. Resultó muy difícil ver en diferentes iglesias la poca oración y el "poco tiempo" para el Reino de Dios. Los fines de semana las iglesias estaban llenas, con muchas actividades y eventos, pero las reuniones de oración, vacías. Se predica, se canta, pero no se ora...

Nosotros conocíamos la mejor estrategia, y comenzamos a trabajar. Armamos grupos de oración a las seis de la mañana, vigilias todos los viernes, y a trabajar con las obras de extensión del Ministerio. Así sábados y domingos se invitaba a la gente a venir a los cultos de oración. El pastor en seguida me dio la dirección de esos cultos, y empezamos a ver cambios hasta donde se lo dejaba actuar a Dios.

En 1995 nació Paulo, y en 1998, Elías. Puedo decir que también nos establecimos en lo económico. Fue en ese tiempo que una de las obras -en Villa Luzuriaga- empezó a enviar leche a Icaño, Santiago del Estero. Y unas hermanas del Área de Acción Comunitaria viajaron a esa ciudad, y palparon la pobreza y la miseria de ese lugar, y también la necesidad de obreros. Yo no dudé cuando la pastora Lidia de Fernández me trasmitió las "buenas nuevas" que traían estas hermanas.

¿Saben una cosa? Nosotros sabía­mos cuál era la mejor estrategia...

Entonces, en el año 2000 viajamos a Icaño, dejando aquí todas las comodi­dades. Pero no quiero contarles todas las cosas que Dios hizo, está haciendo y va a hacer en esa localidad, porque esa no es la idea de este artículo. Sí quiero animarles a todos a orar juntos más que nunca, y a entrar en una nueva dimensión de amor por Jesús y por nuestra comunidad.

Decidí viajar tres veces desde Icaño a Buenos Aires, exclusivamente para orar en el Obelisco, en la Plaza de Mayo y en los Tribunales, cuando en 2001 las cosas no estaban bien. Sí, ahí estaba yo, entre la multitud, diciendo: "Esta es la mejor estrategia". Y vimos los cambios...

Apartir de ahí, inclusive en la ciudad de Santiago del Estero, cuando el Inter­ventor Pablo Lanusse pidió ayuda a los pastores y fuimos de toda la Argentina a orar, vimos cambios...

Recientemente tuve la oportunidad de orar caminando por las calles de la Ciudad de Mendoza y en el Cerro de la Gloria, durante el Congreso de Jóvenes, junto a una multitud de hermanos y de pastores. Y, ¿sabes qué? También veremos cambios...

En Icaño tenemos solo 1.200 habi­tantes, de los cuales 270 se congregan con nosotros. Los miércoles, durante la reunión de oración, tenernos no menos de 120 personas orando. Y todos los días tenemos cultos de oración, además de tres obras misioneras establecidas en el monte a 28 kilómetros cada una. Y, ¿sabes qué? Vemos cambios: en la educación, en la política, en la salud, en la cultura, y estamos metidos en todos lados. Hasta hemos construido una base misionera con capacidad para albergar treinta personas.

Creo que es el tiempo de utilizar la mejor estrategia, y salir a bendecir las plazas y calles de la ciudad. Hay miles de pueblos sin testimonio del Reino de Dios.

Les cuento, además, que tenemos una banda de reggae llamada "Pro­clamación", y estamos tocando en diferentes pueblos de la Argentina. Y lo maravilloso es que los días 14 y 15 de diciembre presentaremos el disco '' Tiempo de construir ", y será ni más ni menos que ¡junto a Vico C en el Parque de la Costa, en Buenos Aires...!

Dejemos de ser espectadores y comencemos a ser una generación protagonista. Lo mejor vendrá ahora.

Este es el tiempo.

¡Hasta la próxima!

Pastores Beto y Silvia Sánchez Iglesia
Bautista en Icaño, Santiago del Estero.
tierrabendita@hotmail.com
www.generacionbendita.com.ar